viernes, 16 de octubre de 2015

Camino Catalán. De Barcelona a Sant Cugat del Vallés 2

En mi última entrada llegué a la Arrabassada. Del camino salí a la carretera, siguiendo el margen izquierdo hasta encontrarme con el camino del GR 92 que seguiré unos metros hasta que llegue al paraje llamado Vista Rica.

en el tramo que discurre por el margen de la carretera

en el tramo que discurre por el margen de la carretera

en el tramo que discurre por el margen de la carretera

en el tramo que discurre por el margen de la carretera

empieza el tramo común con el GR 92




yo que soy más bien cagato, tengo que ir mirando el suelo, pues está lleno de raíces descubiertas







Dejando el GR, tomé el camino de Sant Cugat por la ermita de San Medín. Nos encontraremos por el camino varias flechas que nos muestran que seguimos el Camino de Santiago.




Ya empieza el camino a la Font Groga, que esta vez no visité, pues mi mayor misión hoy era llegar a Sant Cugat, pues en cierto momento el cielo se nubló, casi negro, aunque la previsión meteorológica era buena durante todo el día con posibilidad de algún chubasco al atardecer. Otro día buscaré las fuentes que jalonan la montaña del Tibidabo dentro de la sierra de Collcerola.







Ya estamos dentro del bosque, lo único que de vez en cuando vemos alguna torre de alta tensión.

Solo nos encontramos a menos de 500 metros de la mencionada carretera, eso sí ya hemos descendido unos metros y el silencio me tonifica, oímos el ruido del bosque con los cantos de los pájaros, las caídas de hojas y de algún fruto repicado por algún habitante del bosque. La temperatura se hace agradable.















jueves, 15 de octubre de 2015

Camino Catalán. De Barcelona a Sant Cugat del Vallés 1

Para un peregrino que vive en Barcelona, su Camino empieza en casa, donde vive.

Si vive en el centro de Barcelona, por ejemplo, mi caso que vivo en barrio de Gracia, un posible recorrido sería ir por mi calle hasta la plaza Lesseps, subir por la avenida de Vallcarca, calle Bolivar, avenida de la República Argentina hasta la plaza de Alfons Comin y por el lateral de la Ronda de Dalt llegar a la avenida del Tibidabo, por donde sube el tranvía azul que llega hasta el pie del funicular al Tibidabo que su pie se encuentra a 223,5 metros sobre el nivel del mar.

Continuamos ascendiendo por la calle Manuel Arnús hasta llegar a la Carretera de las Aguas. Esta carretera se llama así, pues por debajo hay una conducción de agua, paralela a toda la ciudad que a una altura de unos 275 metros sobre el nivel del mar proporciona la presión necesaria, para que el agua ascienda por los vasos comunicantes hasta el piso más alto, incluso de edificios altos.


Carretera de las Aguas o de les Aigües


Carretera de las Aguas o de les Aigües





Tras escasos 400 metros y después de cruzar por encima la vía de funicular, asciende por la derecha el camino de Vallvidrera, por le que seguimos subiendo hacia la montaña del Tibidabo.

Por la izquierda sigue la carretera de las Aguas, mientras que por la derecha sube el camino de Vallvidrera







Como hoy jueves es un día laborable hay pocas personas, unos paseando, otros andando a buen paso, otros corriendo, otros sacando a pasear sus mascotas, muchos en bicicleta (digo muchos, pues como yo voy andando, por su mayor velocidad me cruzan o me pasan más frecuentemente).





A unos 800 metros nos volvemos a encontrar una nueva separación, primero a la izquierda un camino que conecta con dicha carretera en otro lugar, pero el camino que llevo de bifurca. A la izquierda sigue su camino a Vallvidrera y a la cima del Tibidabo, donde se encuentra el Templo Expiatorio fundado por San Juan Bosco dedicado al Sagrado Corazón de Jesús (asciende por la zona de aparcamiento) y a la derecha el camino al Vivero de Can Borní y la carretera de la Arrabassada, desde donde también, siguiendo la carretera, se puede alcanzar la cima del Tibidabo.

Yo sigo este camino, pues mi fin es llegar a la Arrabassada.




























Ya hemos llegado arriba del todo, la Arrabassada es un puerto de montaña a 413 metros sobre el nivel del mar que separa el Barcelonés del Vallés