Era domingo, festividad de Santiago Apóstol y tras pasar la noche en un hostal de El Grado, a las 07 de la mañana y tras desayunar, emprendo el camino. Como entonces usaba una bolsa de hidratación de plástico muy práctica, pero con el inconveniente del regusto a plástico, llené la bolsa con agua amenizada con una copa de anís.
La población aún no se había despertado y voy ascendiendo hacia San Juan de Villapañada entre nieblas. Cuando paso por delante del letrero que anuncia el albergue, falta poco para las ocho, pensaba que todos los peregrinos ya estaban fuera, y sigo mi camino.
Poco antes de San Marcelo el camino o mejor dicho la senda atraviesa una zona montañosa con suelo resbaladizo debido al exceso de humedad y como voy solo, temo resbalarme, por lo que opto dar media vuelta, para buscar otra alternativa más segura. Entonces, cuando retrocedía, me encuentro de frente al compañero que conocí ayer con una italiana muy marchosa con cara de horror, pues pensaban que iban en buena dirección. Les comento mi inseguridad y el motivo de llevar el sentido contrario. Ellos me comentan que son los primeros que salieron del albergue. Por fin encuentro un camino de bajada que algún sitio me conducirá.
La iglesia de Santa Eulalia de Dóriga
Tras pasar Santa Eulalia de Dóriga, cruzar el río Narcea
El valle del río Narcea, tan plano, no recuerda la penitencia previa pasada.
llego al monasterio del Salvador en Cornellana, donde me los vuelvo a encontrar.
Un crucero delante del monasterio del Salvador en Cornellana
Ábside del monasterio del Salvador en Cornellana
Salimos de Cornellana hacia Sobrerriba, Llamas, Quintana y Casazorrina. No recuerdo especial mención en este tramo, por lo que tras las emociones matinales, supongo que la ruta próxima al margen del río Nonaya no tenía nada de particular.
Quintana entre Cornellana y Salas
Ya nos acercamos a Salas
Prosigo hasta llegar a Salas. Encuentro sitio en el albergue municipal, donde antes estuviera el Depósito de detenidos del ayuntamiento. Creo recordar un dormitorio con literas y aseos, lo suficiente que necesita un peregrino para descansar.
Salas se caracteriza por el gran torreón que preside la población.
Me fui a comer a un restaurante, luego descansé y a última hora de la tarde fui a misa a la iglesia parroquial. Por la tarde me volví a encontrar al compañero que se había quedado en un albergue nuevo a un kilómetro a la entrada de la población.
Torreón medieval dentro de la población de Salas
En el albergue me encontré a un peregrino norteamericano, casado con una asturiana,que quería hacer el Camino. Como particular me recuerdo que llevaba un diccionario español//inglés (de un tamaño todo lo contrario a bolsillo que etapas más adelante reenvió postalmente a su casa).
Colegiata de Santa María La Mayor en Salas
Hay que superponer las dos imágenes para imaginarse el altar mayor de la colegiata de Santa María en Salas.
Mausoleo del arzobispo Fernando Valdés de Pompeo Leoni en la colegiata de Santa María la Mayor en Salas.
Detalle del mausoleo del arzobispo Fernando Valdés de Pompero Leoni (perdonad la falta de nitidez, pero cada uno muestra la foto que tiene).
Detalle de un retablo de la colegiata de Santa María la Mayor en Salas.
Vista de Salas con la colegiata de Santa María La Mayor y el Torreón medieval.
Patio interior del palacio Valdés en Salas
Torreón medieval en Salas
Forma segura para que no se levanten las tejas del tejado. Una casa en Salas.
En 1999 Cristo me aceptó a recorrer el Camino de Santiago o el Camino de las Estrellas, donde las estrellas son nuestros antepasados que nos guían en nuestro camino por la vida. Dedico este blog a dos estrellas del Camino, a mis padres Juan María y Angelines. Quiero también compartir con vosotros mi afición por la fotografía.
Mostrando entradas con la etiqueta El Grado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El Grado. Mostrar todas las entradas
miércoles, 26 de diciembre de 2012
domingo, 23 de diciembre de 2012
El Camino Primitivo en el Xacobeo 2004
Como en el juego de la oca, que se va de oca a oca, yo también me paso de Xacobeo a Xacobeo, es decir del 1999 al 2004.
Las primeras fotos digitales de mi camino corresponden a 2004. Como en años anteriores empecé a finales de julio, cuando comenzaba mis vacaciones. El viernes 23 por la noche cogí el tren nocturno que iba a Galicia. Sobre las 5 de la madrugada me bajé en León. Primero dejé la mochila en una taquilla de la estación y me fui a ver la catedral de Santa María. Cuando pasé por la capilla del Cristo de la Victoria me la encontré iluminada, luego llegué delante de la catedral. Allí me encontré a otros peregrinos que también empezaban el camino. Me hicieron una foto junto a una estatua que representa a un padre leonés con su hijo. Luego pasadas las 6 de la madrugada, hora en la que abren al público la estación de autobuses, regresé a la estación del ferrocarril, para recoger la mochila y con ella me fui a la estación de autobuses, donde a las 7 de la madrugada salía un autobús hasta Oviedo.
Juan María con un padre leonés y su hijo que se habían quedado fríos con el relente de la plaza de la catedral en León.
Esperando a que saliera el bus, casi me quedo dormido, pero la ansiedad me mantenía en vilo.
Como dice el dicho, "que si haces el Camino de Santiago, no puedes visitar al vasallo sin visitar al Señor". Esto quiere decir que si el final del camino está en venerar las reliquias del apóstol Santiago, tienes que visitar la catedral de Oviedo dedicada a "El Salvador".
Catedral del Salvador en Oviedo
Nuevamente dejé la mochila, esta vez en estación de autobuses de Oviedo. Me fui a la catedral, donde me estuve esperando hasta que abriera y tras una visita y mi solicitud de ser aceptado en el Camino, regresé a la estación de autobuses, recogí mi mochila sedentaria, con tanta reserva, pregunté a varios vecinos hasta que me indicaron el camino a seguir, pues a veces te orientas mal por no llevar una brújula, ya que algunos planos de ciudades están orientados al revés (la parte de arriba es el Sur). Ya eran las 10:30 pasadas de la mañana. Seguí varias calles hasta salir por San Lázaro de Paniceres. Luego Loriana.
El Camino pasa por San Lázaro a la salida de Oviedo.
Más adelante me adelantó un muchacho, creo de Madrid, pero que sus padres eran de cerca de Ribadesella. Él había hecho las etapas anteriores, regresando cada día a dormir a Ribadesella. Por eso este día por la mañana había salido de Ribadesella en tren hasta Oviedo, saliendo de ésta ya con mochila, para seguir el Camino Primitivo. Conversamos unos minutos hasta que prosiguió el camino.
Cuando faltaba poco para la Venta del Escamplero, que se encuentra en un alto, por un lado vi que la carretera seguía subiendo, mientras el camino te enviaba hacia bajo hasta el río, para que vieras un molino. Como yo intento seguir un camino más inteligente, evité excursiones y seguí por la cuneta.
Si os fijáis, en el camino se ve a un muchacho, del que antes os he hecho un comentario.
El Camino de Santiago medieval ahora se encuentra debajo de las carreteras, pues en el siglo XIX o XX, cuando asfaltaron las carreteras siguieron los caminos tradicionales, por lo que ahora han tenido que reinventarse otros caminos, para distanciar a los peregrinos de las carreteras. Posiblemente estos nuevos caminos sean más seguros, frente a la circulación, pero tienen demasiadas penitencias para el peregrino, muchas piedras, demasiadas subidas y bajadas. Además este cegato peregrino que soy yo, agradezco la tranquilidad de un firme homogéneo.
Puente medieval sobre el río Nora
En la Venta del Escamplero hay un restaurante. Me recuerdo que comí de primer plato lentejas con una guindilla adicional. Te traían una fuente, lo que te permitía repetir. Después carne rebozada, también más de tres trozos. De postre creo que fue un flan, pero aquí la memoria no ha llegado tan fresca.
Una casa con una hermosa hortensia cerca de la Venta del Escamplero
Como entonces el camino estaba más indicado, cogí una ruta paralela, pero que poco a poco se iba separando. Cuando llevaba andados varios kilómetros me pasó un conductor que había saludado aquella misma mañana cerca de Loriana, donde estuve hablando con su madre, una abuela simpatica, su hijo cercano a los sesenta me reconoció y me indicó el equívoco, pero me cogió en su coche y me acompañó hasta un cruce del camino correcto a una distancia semejante a la que yo había recorrido por camino equivocado.
Pasé por Premoño y el camino se fue acercando al río Nalón y a la vía férrea.
Pasado Peñaflor me volví a encontrar al muchacho de la mañana, que también se había perdido como yo, pero sin la suerte de encontrarse a un ángel de la guardia como yo. Él no había podido comer. Me preguntaba, si faltaba mucho para El Grado y poder comer allí un bocadillo.
Peñaflor cerca de El Grado en Asturias.
Como en las guías decían que en el albergue de El Grado que se encuentra 3 kms después en San Juan de Villapañada no había ni pan y ante el cansancio por casi no poder dormir en el tren creí conveniente buscarme un hostal en El Grado, donde tras el banquete del mediodía casi no cené. Como era sábado por la tarde, víspera de Santiago, las calles de El Grado estaban repletas de gente paseando, con helados en las manos, con aire de fiesta.
Las primeras fotos digitales de mi camino corresponden a 2004. Como en años anteriores empecé a finales de julio, cuando comenzaba mis vacaciones. El viernes 23 por la noche cogí el tren nocturno que iba a Galicia. Sobre las 5 de la madrugada me bajé en León. Primero dejé la mochila en una taquilla de la estación y me fui a ver la catedral de Santa María. Cuando pasé por la capilla del Cristo de la Victoria me la encontré iluminada, luego llegué delante de la catedral. Allí me encontré a otros peregrinos que también empezaban el camino. Me hicieron una foto junto a una estatua que representa a un padre leonés con su hijo. Luego pasadas las 6 de la madrugada, hora en la que abren al público la estación de autobuses, regresé a la estación del ferrocarril, para recoger la mochila y con ella me fui a la estación de autobuses, donde a las 7 de la madrugada salía un autobús hasta Oviedo.
Juan María con un padre leonés y su hijo que se habían quedado fríos con el relente de la plaza de la catedral en León.
Esperando a que saliera el bus, casi me quedo dormido, pero la ansiedad me mantenía en vilo.
Como dice el dicho, "que si haces el Camino de Santiago, no puedes visitar al vasallo sin visitar al Señor". Esto quiere decir que si el final del camino está en venerar las reliquias del apóstol Santiago, tienes que visitar la catedral de Oviedo dedicada a "El Salvador".
Catedral del Salvador en Oviedo
Nuevamente dejé la mochila, esta vez en estación de autobuses de Oviedo. Me fui a la catedral, donde me estuve esperando hasta que abriera y tras una visita y mi solicitud de ser aceptado en el Camino, regresé a la estación de autobuses, recogí mi mochila sedentaria, con tanta reserva, pregunté a varios vecinos hasta que me indicaron el camino a seguir, pues a veces te orientas mal por no llevar una brújula, ya que algunos planos de ciudades están orientados al revés (la parte de arriba es el Sur). Ya eran las 10:30 pasadas de la mañana. Seguí varias calles hasta salir por San Lázaro de Paniceres. Luego Loriana.
El Camino pasa por San Lázaro a la salida de Oviedo.
Más adelante me adelantó un muchacho, creo de Madrid, pero que sus padres eran de cerca de Ribadesella. Él había hecho las etapas anteriores, regresando cada día a dormir a Ribadesella. Por eso este día por la mañana había salido de Ribadesella en tren hasta Oviedo, saliendo de ésta ya con mochila, para seguir el Camino Primitivo. Conversamos unos minutos hasta que prosiguió el camino.
Cuando faltaba poco para la Venta del Escamplero, que se encuentra en un alto, por un lado vi que la carretera seguía subiendo, mientras el camino te enviaba hacia bajo hasta el río, para que vieras un molino. Como yo intento seguir un camino más inteligente, evité excursiones y seguí por la cuneta.
Si os fijáis, en el camino se ve a un muchacho, del que antes os he hecho un comentario.
El Camino de Santiago medieval ahora se encuentra debajo de las carreteras, pues en el siglo XIX o XX, cuando asfaltaron las carreteras siguieron los caminos tradicionales, por lo que ahora han tenido que reinventarse otros caminos, para distanciar a los peregrinos de las carreteras. Posiblemente estos nuevos caminos sean más seguros, frente a la circulación, pero tienen demasiadas penitencias para el peregrino, muchas piedras, demasiadas subidas y bajadas. Además este cegato peregrino que soy yo, agradezco la tranquilidad de un firme homogéneo.
Puente medieval sobre el río Nora
En la Venta del Escamplero hay un restaurante. Me recuerdo que comí de primer plato lentejas con una guindilla adicional. Te traían una fuente, lo que te permitía repetir. Después carne rebozada, también más de tres trozos. De postre creo que fue un flan, pero aquí la memoria no ha llegado tan fresca.
Una casa con una hermosa hortensia cerca de la Venta del Escamplero
Como entonces el camino estaba más indicado, cogí una ruta paralela, pero que poco a poco se iba separando. Cuando llevaba andados varios kilómetros me pasó un conductor que había saludado aquella misma mañana cerca de Loriana, donde estuve hablando con su madre, una abuela simpatica, su hijo cercano a los sesenta me reconoció y me indicó el equívoco, pero me cogió en su coche y me acompañó hasta un cruce del camino correcto a una distancia semejante a la que yo había recorrido por camino equivocado.
Pasé por Premoño y el camino se fue acercando al río Nalón y a la vía férrea.
Pasado Peñaflor me volví a encontrar al muchacho de la mañana, que también se había perdido como yo, pero sin la suerte de encontrarse a un ángel de la guardia como yo. Él no había podido comer. Me preguntaba, si faltaba mucho para El Grado y poder comer allí un bocadillo.
Peñaflor cerca de El Grado en Asturias.
Como en las guías decían que en el albergue de El Grado que se encuentra 3 kms después en San Juan de Villapañada no había ni pan y ante el cansancio por casi no poder dormir en el tren creí conveniente buscarme un hostal en El Grado, donde tras el banquete del mediodía casi no cené. Como era sábado por la tarde, víspera de Santiago, las calles de El Grado estaban repletas de gente paseando, con helados en las manos, con aire de fiesta.
Etiquetas:
Camino Primitivo,
catedral del Salvador,
El Grado,
Loriana,
Oviedo,
Peñaflor,
Premoño,
río Nlón,
rio Nora,
San Lázaro,
San Lázaro de Paniceres,
Venta del Escamplero
Suscribirse a:
Entradas (Atom)